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Este blog esta escrito por una mujer. Cómo toda mujer, del planeta Venus, soñadora y con gran imaginación. Quien solo intenta poner en orden las ideas que como mariposas aletean en su cabeza.
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miércoles, junio 10, 2009

Historia de amor (Parte V)

Los siguientes días, nos volvimos más amigos, cada que podíamos nos la pasabamos platicando. Y siempre -al menos yo- tratabamos de coincidir en cualquier lado, al salir de la escuela, nos ibamos juntos y me pasaba a dejar a mi casa.

Yo en el salón solo tenía amigos hombres, nunca he encajado del todo con los grupos sociales entre mujeres, siempre se me han hecho o muy fresas o muy hipocritas... o muy ñoñas, o muy matadas... No sé, el chiste que siempre he sido del club de los CHICOS. Mis mejores amigos eran en ese tiempo David, Yovani -Sí Yovani con Y- y Andrés. Siempre andabamos juntos, excepto en el receso que cada quien se iba con su respectiva novia, incluyendome yo, que me iba con mi "novia" Sara (o al menos la mayoría me jodía con eso de que era lesbiana).

Pero un día de mucho sol, de esos que andas todo el día con sueño, a mis amigochos se les ocurrio hacer una "reta de fucho"; y como no tenía ni las ganas ni el humor de ponerme a ver como un monton de chicos corrian eufóricos detrás de un balón; me dispuse a sentarme en el barandal de un balcón del segundo piso a pensar en la inmortalidad del cangrejo...:D En eso estaba -muy concentrada por cierto- cuando sentí una voz junto de mi -"Me gustaria saber que es lo que piensas cuando te pones así tan seria"- Mi respuesta fue una singular sonrisa al darme cuenta de que mi acompañante era Leonardo.


-En realidad no pienso en nada. ¿Y tu que piensas?
-Yo, pienso en tí.
-¿Ah si? y que piensas de mí.
-Muchas cosas...
-¿Que cosas?
-Cierra los ojos y te digo...

Yo, como siempre, muy obediente -y esperando aquello que supuse pasaría- cerre los ojos y sonreí.

Pero lo que esperaba no pasó, solo sentí su voz en el oído diciendo: -"Pienso que eres más linda que esta flor..." Y al abrir los ojos, estaba ahí una bella rosa roja, me la dió contandome que -según él- la cortó de un jardín en donde, por meterse a robarla, unos perros lo salieron persiguiendo. Nunca supe de donde apareció esa flor, pues el no llevaba nada en las manos, y hasta el día de hoy no me ha querido decir; pero ese día me reí mucho, y él supo, que las rosas que a mí me gustan son las blancas.

Ese mismo día al salir pasamos a un campo que hay cerca de la casa, y ahí tirados en el pasto, huzmeando entre las nubes, comprendimos que estabamos hechos el uno para el otro.

domingo, mayo 31, 2009

Inventando un final... ¿Feliz?

Inicie "Una historia de amor", recordando cada momento y cada detalle de cómo empezó esa historia, mi historia. Les puedo decir cómo era la tarde, todo lo que ha pasado desde aquel día... hasta hoy.


Alguien me dijo que leía la historia, por que sabía que tendría un final feliz.


Lo siento; que más quisiera que esta historia tuviera un final feliz, cada dia me empeño en que así sea, cada día ansío obtener la felicidad, esa que se derrocha en los cuentos de hadas, ese ..."fueron felices por siempre"...


Temo decepcionarlos, esta historia a lo largo de 7 años ha tenido hermosos momentos, situaciones dificiles, traiciones horrendas, pero nunca, nunca ha dejado de tener amor. Por eso es que sigue en pie de lucha, por eso es que deseo con todas las fuerzas defenderla, salvarla... Desde el primer dia sabía que me daría mucho dolor, -no hay amor sin dolor- Pero hoy más que nunca tengo miedo, y temo que este final no será feliz.

martes, mayo 12, 2009

Historia de amor (Parte IV)

Los siguientes días solamente nos topábamos de vez en cuando intercambiando miradas furtivas, sonrisas efímeras y ‘Adioses’. Una tarde salí de clase con mi mejor amiga Sara, esperábamos el autobús, pero siempre dejábamos ir uno que otro, antes de subirnos al que nos llevaría a casa. Sin dejar de platicar con ella mire a lo lejos que venía Leonardo, aún entre la multitud él también logró verme, lo malo fue que Sara interceptó nuestras miradas y lanzó un gran grito –como ella acostumbra- de burla hacía los “tortolos”, cómo decía.

A pesar de que le había confesado que él me gustaba, pero le pedí que no dijera nada, a ella le valió poco su promesa.

Tanto fue el alboroto, que Leonardo decidió acercarse a saludarnos, pero risa y nervios conspiraron en su contra haciéndole perder el equilibrio y la vista, lo que le hizo tropezar con un bache, y caer a media calle. Nuestras risas no cabían, y su color colorado en la cara lo había transformado en tremendo tomate. Así que cuando retomó su camino solo atino a saludarnos de lejos y subirse en el primer autobús que por ahí pasaba. Inoportuno fue para él que el chofer de ese camión decidiera esperar a que se subiera más gente, estacionándose frente a nosotras.

Mi amiga que no es nada cohibida, aún en mi contra, empezó a llamarlo para que se asomara por la ventanilla. Solo hasta que el autobús dio indicios de avanzar fue que Leonardo se cambió de lugar y se asomó a vernos. Sara lo invito a que bajara y se quedara un poco más con nosotras, pero el se negó argumentando que tenia “mil cosas por hacer”. Y justo en que el camión avanzó Sara dijo algo que nunca olvidaré: -Dice mi amiga que si te vas con ella, por que se va a ir sola, caminando hasta su casa- …En el momento en que terminó la frase el camión ya había avanzado casi una cuadra, así es que solo pudimos ver la mano de Leonardo diciéndonos adiós.

Ya sin nada que hacer en la escuela, decidimos partir a nuestras casas, que como no quedaban relativamente muy lejos, llegaríamos a pie.

Tremenda sorpresa nos dio, cuando después de recorridas tres cuadras, encontramos a Leonardo sentado en una banqueta esperándonos.
-¿Y tu que haces aquí?- Dijo extrañada Sara.
-¿No dijiste que tu amiga se iría sola?
-Ja ja, es cierto…- Y diciendo eso alzó el brazo para hacer la parada a un autobús que venía, y sin más ni más se subió, despidiéndose de nosotros con una tremenda carcajada picara.

-¿Te molesta si te acompaño?- Me preguntó con una ternura infinita que me dejó aún más sin habla…
...

Hablamos de mil cosas, pero cuando le preguntaba del porqué me mandaba postales a mi mail con frases como “Hoy soñé contigo mi vida…” o “Te amo desde el momento que te conocí”. Decía riendo que él no había hecho tal cosa y se quedaba en silencio, para luego cambiar el tema.

Ese día el camino a casa se hizo interminable, dándole fin tan solo con una mirada, y un adiós.

lunes, abril 27, 2009

Un recuerdo con sabor a ti.

A Uziel De Jesús Z. S.
Que en paz descanse
Quien fue y será por siempre,
mi primer amor.

Aún puedo percibir el olor. ese olor a tierra mojada en la mañana, de esas mañanas frescas, húmedas, cuando el sol sale como en cámara lenta, cómo si le costara; cómo si tuviera que pelear con las nubes para poder emerger de entre ellas.


Estabamos todos allí, sus amigos y él, yo y mis amigas, todos, sentados en las gradas húmedas, haciendo cómo que veíamos el partido de fútbol que se daba en el campo. Apénas teníamos tres dias de ser novios y veinticinco de habernos conocido, entre los cuales húbo 2 semanas de vacaciones.

Todo entre él y yo, había sido como un sueño; fué como un sueño, y tal vez no por lo lindo, aunque lo fué, si no más bien por ser tan breve, tan fugaz... pero aún lo puedo recordar...

...Ese día él me abrazaba y recargaba su cabeza en mi hombro, sí, así como dice la canción. Y platicabamos de mil y un cosas, todas esas cosas tontas y sin sentido que se platican 2 cuando se enamoran por primera vez, cuando sienten esa ilusión primeriza. Y como pajaros reposando en un cable, se encontraban atras, arriba de las gradas nuestros amigos, echandonos aguas de que no llegará a venir algún prefecto o un profesor.

En eso estabamos cuando el güero grito: -¡Orale Jesús, lo que ibas a hacer!- Todos voltearon a verlo, y él soltó esa gran sonrisa, que solamente él podia dar, con esos labios gruesos y esos ojos tan pequeños, unas de las tantas cosas que me enamoraron de él cuando lo conocí... su breve sonrisa oculta tras esa fría seriedad y su mirada que irradiaba luz, o al menos, iluminaba mi mundo...

...No fue un encuentro casual, fue algo que yo busqué, algo que yo había elegido antes que sucediera... Yo ayudaba a una maestra a calificar apuntes de los grupos de primer grado, cuando ví ahí su nombre, su apellido... tenía el mismo apellido de ese muchacho que tanto me gustaba, y que por desgracia del destino, sólo podía ser mi mejor amigo. Cómo era posible que tuviera un hermano menor y que no lo conociera. Y cómo en ese entonces, vivia yo en la época en la que todo es fácil, así de fácil, fui allá y pregunté... -¿Quien es de aquí Jesús?- Enseguida me señalarona un niño de piel morena, con unos cabellos totalmente rizados y pegados a la cabeza. Con una seriedad asombrosa y fría como el hielo volteó a mirarme. Enseguida aparté la vista, cohibida completamente, pero había ido hasta ahí para algo y aún no lo terminaba, así es que regrese la mirada y lo llame: ¡Jesús!- El me observo como quien ve a una loca pero frente a mi insistencia, no le quedó más que ir hasta donde yo estaba. Lo primero que se me ocurrió fue confirmar su nombre completo -en especial su apellido- y si realmente era el hermano de quien yo pensaba. Su respuesta afirmativa logró en mi una gran sonrisa, acto seguido, no quedó más que presentarme, y presentarme como una amiga de su hermano, muy curiosa por cierto... Me dijo que no le interesaba nada de su hermano, y que lo dejara en paz, dandose la vuelta, y dejandome ahí con mi palmo de narices.

A pesar de su seriedad de entonces, ahora lo tenía ahí, junto de mi, amoroso como nunca lo hubiera imaginado. Con la sonrisa en la boca aún, despues de que escucharamos todos al güero, le pregunte que qué se suponía que le había dicho que haría. Acurrucandose en mi cuello y con un casi imperceptible temblor me dijo al oído: -¡Que te iba a besar!- Yo también sonreí, y antes de poder decir nada, "el lobo" gritó:-¡Orale, besala!- Mis amigas entendieron el juego y todos a coro empezaron a gritar igual que a dos recien casados en su brindis nupcial ¡Beso! ¡Beso! ¡Beso!..

Cuando nos vimos por primera vez, después de su reacción, tuve la ligera impresión de que entre él y yo existía un gran abismo, pero no sabía que el destino estaba jugando a sorprenderme, pues esa misma tarde que lo conocí, lo encontre en el autobus en el que iba, y aún no convencidos del todo, por educación nos saludamos. A pesar de ser amiga de su hermano, no sabía que vivían a tan solo 4 cuadras de mi casa. Cosa de la que me enteré al entablar una pequeña platica con él, solo que yo tomaba una ruta alterna -y mas larga- para llegar a casa, aunque la más segura, según mi madre. Así que para no terminar la conversación -supongo- él decidio bajarse donde yo, y me acompaño hasta mi casa. Hablabamos de todo un poco, y no parabamos de reír. Justo ese día saliamos de vacaciones de semana santa, asi es que tuve dos largas semanas para recordarlo y pensar en él.

Así pasaron los siguientes dias, y muy pronto ya me estaba proponiendo que fueramos novios, era un viernes, ya casi llegabamos a mi casa. Lamentablemente, mi respuesta automatica fue un NO, mis padres no lo permitían, apenas tenía 13 años igual que él, solo que yo iba en segundo grado, y él en primero. Se morirían de la risa, y luego me matarían a mi. No podría ser. Yo nunca había tenido novio, ni lo tendría hasta los 15 años, segun el mandato impuesto por mi madre. Él me dijo que no importaba, que él hiria a pedir permiso para salir conmigo, aunque pense que eso sería peor. Y a mi mama le parecería de lo mas ridícula la situación: Dos niños de novios. Aunque a veces pienso que ese amor, es el mas puro y sincero. Me dijo que lo pensara, que el lunes en la escuela, le diera mi respuesta definitiva.

El lunes siguiente, como todos en la pubertad, llegué a contarle todo a mis amigas, ellas me apoyaron y me dijeron que lo aceptara, que no era ningún pecado tener novio sin permiso, todos lo hacían y ningún padre lo sabía. Nada pasaría, no sería la primera ni la ultima. Pero a mí un gran peso en la conciencia me mataba (resultado de que mi madre, había hecho un buen trabajo en mi cerebro).

Pasó el día y casi al final de las clases atravesabamos el patio principal, donde jugaban voleibol los del grupo F, de primer grado. Era cambio de clase, y yo venía de música -había un gran tráfico estudiantil- entre tanta gente mi mirada logró encontrar a Jesús, y explotó una sonrisa entre los dos.

Él jugaba voleibol en la liga escolar junto con mi amiga Lizeth y lo hacía muy bien. Era mediodia y el sol estaba en todo lo alto, y al golpe de sus manos en el balón para dar el saque, me llamó gritando mi nombre; antes de poder voltear y ubicarlo, insistió gritando: -¿Entonces si o no?- La escena me dió risa y siguiendole el juego respondi gritando de la misma manera: -Si o no ¿que?-
Él con su seriedad, y su interes en el partido que jugaba, pero ahora con una ligera sonrisa volvió a gritar -¿Si o no quieres ser mi novia?-... Mis amigas se me quedaron mirando pelando esos ojotes que sin hablar decían que sí, que le dijera que sí. Mi risa se torno nerviosa, al unísono de mi temblor de piernas, las miradas de los curiosos sobre mi, y el montón de mariposas en la panza. Con la mente aún confundida mi instinto alcanzó a gritar: - Ok, sí... acepto.

Nuestras miradas volvieron a encontrarse y nos regalamos una sonrisa, como sellando un pacto entre los dos. Yo seguí mi camino al salón, y a él, le toco volver a sacar. Así comenzamos a ser novios.

Y ahora mis amigas estaban ahí como locas gritando junto con todos los demas ¡Beso! ¡Beso! ¡Beso! Él me tomo de las manos, y acurrucandose en mi, antes de que pudiera pensar algo... me besó.... El primer beso, el beso más tierno y mas apasionado, el más rapido y el eternamente lento. Nuestras bocas se entendieron a la perfección, y el corazón latio desaforadamente a mil por hora, las manos sudaron y la mente almaceno el olor a tierra mojada, la claridad y humedad de la mañana, los gritos de todos atras, la mirada de él, el sabor de su boca, la calidez de su cuerpo, la ternura de sus caricias, y la magia del momento.

Y aún lo guardo aqui, como el tesoro más preciado, clasificado como lo mejor de mi vida, mi primer beso, y a él.

Luego de 10 años, hubiese querido encontrarlo, saber que es feliz, que se casó, que quiza tiene un hijo parecido a él...

Y me parece mentira, que después de todo, después de que ese sueño terminó por el berrinche de no decirle a mis padres, después de que luego de ser novios, fuimos amigos, y luego de amigos, nada. Después de tenerlo tan junto de mi, aquí en mis recuerdos. Hoy esté aquí, frente a esta tumba tan gris que guarda celosamente y para siempre su cuerpo.

"No escribí tu nombre,
por que tengo miedo que de tanto escribirlo
se llegue a gastar, y se borre de mi memoria."

miércoles, abril 22, 2009

Historia de amor (Parte III)

...Al otro día, me tope con la gran sorpresa, que justo en el paradero donde esperaba mi autobus, justo ahí estaba el chico ese, el tal Adrian. Con demasiado disimulo, y con muy poca importancia, al cruzar las miradas, solo atinamos a saludarnos con una mueca.

Llegó el autobus, y ambos subimos. No había un solo lugar desocupado, asi es que nos toco ir parados en el pasillo, agarrados del pasamanos del techo. Entre arrancones y frenones, el destino se empeñaba en juntarnos, y lo digo en serio, muy pegaditos. La conversación más grande que tuvimos fue -¿Entras a las 7?- y el respondió -ajá-.

El día transcurrió, y el tal Adrian se me hacía más interesante, aún a sabiendas que a quien le interesaba era a su amigo Leonardo. Ahora ya lo había ubicado, sabía en que salón estaba. Pero aún seguía imaginando, cómo era el dichoso Leonardo al que según traía enamorado.

En eso estaba, recargada tranquilamente en una ventana, cuando llegó mi amigo aquel que le había dado mi e-mail a Leonardo.

-Por cierto, quiero que me presentes al tal Leonardo.- Una gran risa escapó de su cara.
-Y ¿para que?, ese tipo esta loco.-Insisitía riendo.-Además ya lo conoces ¿no?
-No, y quiero saber quien es...-Fue cuando recordé la tarde anterior -De casualidad ¿cómo es él?... No será un chico gûerito, de cabello cafe, lacio un poco largo..-
-Andale, algo así, ¿Cómo sabes?..

Mi impresión no cabía, ¿cómo se había atrevido a mentirme?, ¿por que mentir?¿porque no solo decir que era él y ya?

-¿Cómo se llama?
-Leonardo...
-¿Ese es su nombre completo?
-Adrian Leonardo, creo que ese es su nombre completo.-No definí si sentí enojo o contento.
-Ven vamos, acompañame- Le dije mientras lo tomaba de la mano y saliamos del salón.
-Y ¿a donde?...
-Me lo vas a presentar ahora mismo...

Mi amigo, solo atinó a sonreir y obedecerme, asi es que nos dirigimos justo al salón en donde asistía él a clases, que era precisamente abajo de donde asistía yo.

Ahí estaba él jugando con no se qué entre las manos, recargado quitado de la pena. Fue justo en ese momento, en que alzó su mirada, y se cruzó con la mía. Y al ver que venía acompañada, y de quien, sin pensarlo dos veces, se quizó escabullir entre la gente y meterse a su salón, cuando un grito lo detuvo...
-Esperate Adrian. Ya te vimos..!!!

Su rostro cambió a un color colorado, y una sonrisa nerviosa disfrazada de seriedad atinó a decirnos.
-Hola...¿se conocen?... - A lo que Marvin contestó:
-Por favor, eso ya lo sabias!
Antes de que pasará otra cosa, me adelanté a presentarme:
- Asi es que tu eres Leonardo... Mucho gusto, soy Diana... Y eres también Adrian..??? Adrian Leonardo.
Una gran carcajada salio de su boca... Y el color aumentaba en su rostro.
-Tan solo una broma... Quería saber que pensabas de mí
-De Leonardo...
-Anda, de él... de mí...
Marvin no cabía de tanta risa. Pero el y yo nos entendimos con una mirada...

miércoles, abril 01, 2009

Historia de amor (Parte II)

Él sabía todo de mi, y yo no sabía siquiera quíen diablos era él.

En ese momento se conectó un muy buen amigo mio. Al saludarlo, me comento que le habia dado mi e-mail a un amigo, que por favor no me fuera a molestar. Le pregunte si su amigo se llamaba Leonardo, a lo que él me respondio con una afirmación. No quize investigar más y deduje que sería mi amigo quien le habia dado santo y seña acerca de mi vida. Me despedí de ambos y me dirigí a mi casa.

Estando ahí, reflexione en que había muchas cosas que ese tal Leonardo sabía sobre mí y mi amigo no.

...

El lunes siguiente, llegue a la escuela. Realmente no me interesaba mucho lo que el sabado habia ocurrido, pero inconscientemente mis ojos lo buscaban, me imaginaba como era él, ¿en donde estaba si ibamos en la misma escuela? ¿por que nunca antes lo había descubierto?

El día pasó y al termino de las clases salí como siempre con mis amigos. Afuera de la escuela, había un local que tenía mesas de futbolito, maquinas de video juego, y una vieja rockolla que nos entretenía a todos. La mayoria de los alumnos, saliamos directo a ese lugar, algunos otros nisiquiera entraban a la escuela, y se quedaban ahí todo el día.

Entré ahí con mis amigos... 

Al poco rato de estár ahí él llego, en el preciso momento en que mi mejor amigo apuntaba mi cabeza con una pistola de petardos, pero como dice bien el dicho... Las armas las carga el diablo, al pensar que la pistola estaba descargada, me disparó; lo triste del asunto es que no era así y el petardo pego justo en mi mejilla. Sin querer ni darme cuenta las lagrimas se salieron de mis ojos, y aunque todos dijeron que no dolía, a mi me parecía todo lo contrario. Con toda esa verguenza encima opte por salir rápido de ahí, ya que algunos idiotas a la redonda me miraron con aire burlesco.

No recuerdo por que razón regresé a la escuela, y al cruzar el porton principal me detuvo una mano que me tomó del brazo, diciendo mi nombre. Gire la cabeza y mis ojos se toparon con una sonrisa rosada, y una mirada de ojos cafés. ¿Quien eres tú? fue lo unico que se me ocurrió decir.

Volvió a repetir mi nombre pero ahora en tono de pregunta. Yo afirmé y volví a cuestionar ¿quien eres tu?...
-Tengo una foto tuya- Mi sorpresa y mi incertidumbre no entendían nada. -¿Cómo es posible?¿Porque?-

Su respuesta me causo intriga, un poco de miedo y un gran aleteo de mariposas en el estomago: -Tengo un amigo al que le gustas mucho, te ha tomado varias fotos sin que tu te des cuenta, se muere por ti, pero tiene miedo de decirte lo que siente, dice que tu lo rechazarias y no se atreve a hablarte de frente.
-¿Cómo puedo rechazar a alguien que no conozco?¿Quien es él?- Enseguida se vino a mi mente la conversación por messenger que había tenido el sabado.-¿Se llama Leonardo?
-Exacto, así se llama mi amigo.
Aunque su risa nerviosa me hizo pensar otra cosa.
-¿Y no eres tu?¿Tú como te llamas?
- No para nada, yo me llamo Adrian. Mucho gusto.

Lástima, me hubiera parecido bien que ese chico que me había hablado de amor por el msn, y que ahora resultaba que era un loco que hasta fotos me tomaba, hubiese tenido esos ojos con grandes pestañas, y esa boca carnosa que me hablaba en esos momentos.

-Mmm, y ¿quien es él? ¿por que no me lo presentas? dile que lo quiero conocer.
-No será posible, hoy no vino.
-De acuerdo, entonces que sea mañana.
-Mmm... me tengo que ir. Mucho gusto.

Sin decir más y con esa sonrisa en la boca que tanto me gusta, se fué... dejandome sola, pensando y con un gran dolor en la mejilla...

viernes, marzo 27, 2009

Historia de Amor (Parte I)

Paseando por algunos... varios blogs; lo que normalmente leo son opiniones acerca de algun tema en específico, o peor aún las tantas noticias que nos hacen morirnos de verguenza (o de coraje, o de desesperación) de vivir en México.

Y cómo realmente a mí todo eso me deprime, les recuerdo y hago la nota, que aquí solo escribo lo que mi corazón guarda. Me siento alagada que algunas personitas por allí lean el monton de tonteras que escribo, me dá mucho gusto; pero les vuelvo a decir, solo plasmo aquí el monton de ideas revueltas que anidan en mi corazón; esas fantasias, e ilusiones que nos otorga el amor. Por que no se ustedes, pero simple y sencillamente para mí, es el motor de todo en el mundo.

Y cómo este blog está basado en el amor. Me ha nacido la grandiosa idea de platicarles mi gran historia de amor. Que la verdad, le agradezco a Dios, pero desde siempre, ha sido de telenovela... Así como siempre lo soñé.

Bueno, todo empezó un sabado 12 de Octubre de no se que año...

Llegué al palacio municipal, con zapatillas y uniforme de gala, un poco tarde como es mi costumbre. Cursaba el último año de Preparatoria, y era la comandante de la Escolta Oficial del Centro de Bachillerato Tecnologico; según por que era muy gritona y tenía voz de mando. Cómo era 12 de Octubre, nos toco arriar la bandera (bajarla del asta) en el Palacio Municipal. Bueno, no recuerdo bien si arriarla o hizar, pero el punto es que fue por la tarde. Todas mis compañeras se despidieron por que tenian "muchas cosas que hacer", sin embargo, yo esperaba que se organizara algo y nos fueramos todas juntas; cosa que no sucedió. Así es que opte por irme a un café internet y conectarme al messenger, que en ese tiempo era el máximo entretenimiento (al menos para mi).

Ya conectada, me apareció una invitación de alguien que me había agregado; por supuesto yo acepte. Resultó que era un muchacho, nombre... Leonardo, ocupación... Estudiante, Escuela... la misma que yo... ¿La misma que yo?... Vivía por mi casa, sabía mi nombre, mis gustos, sabia algunas otras actividades que yo realizaba por las tardes, que casi nadie sabia; sabía... sabía mucho de mí, y yo nisiquiera sabía quien diablos era él.


Un regalito precioso de Chío Padilla